martes, 10 de febrero de 2009

Manuel

Manuel no es nadie... es una doble negación sentada al final de las escaleras del metro... oculto bajo unas mantas, detrás de una gorra, ocultando unos ojos que nunca he visto pero que imagino azules...
De vez en cuando, mueve su vaso y hace tintinear las pocas monedas que recoge para beber café... es limpio, educado, entrañable... "toma bonita, la prensa de hoy"... y, mientras estamos ocupados en nuestras vidas, desaparece y nadie sabe dónde va, dónde come, dónde duerme... con quién habla... quién puede llegar a saber su nombre real...
Me he inventado su nombre porque Manuel no es nadie, porque deja de existir cuando lo vemos, lo oímos al salir corriendo camino de nuestras oficinas... y el día que falta notamos su ausencia, pero la olvidamos al sentarnos frente al ordenador... porque cuando falte definitivamente quedará como un vago recuerdo al fondo de la memoria... y no volveremos a pensar en él, porque ya no estará, porque no forma parte de nuestras vidas, de la vida... porque no sé de qué color son sus ojos, qué teme, ni su edad... no es nadie... tal vez me lo haya inventado todo... Manuel no existe... es un nadie...
***
Suena: Silencio (Ojos de Brujo)
Veo: el camino alternativo que me ha impedido verlo hoy
Sabe: a agujetas
Toco: el azul eléctrico
Huele: a caléndula y jazmín
Estado: aniversario del cambio

jueves, 5 de febrero de 2009

Flatmate

No se levanta del sofá... con los ojos pegados a la pantalla de su flamante portátil nuevo, negro como el agujero que se le está haciendo cada vez más grande en el estómago... espera todo el día ver aparecer su nombre y poder cruzar unas palabras que le devuelvan la alegría que, poco a poco, ha ido perdiendo... deshaciendo las ilusiones de papel sin casi moverse, destrozándolas en pedacitos que ha colocado en la ventana para que se las lleve el viento, para que el agua las convierta en una pasta inservible... ilusiones que se escapan, que ha dejado escapar... que le menguan un cuerpecito cada vez más pequeño... que cada vez ocupa menos espacio en el sofá...
Se consume, como los cigarrillos entre sus labios... como los días que pasan vacíos y marcados por la única diferencia de la lluvia que golpe el cristal, del sol que araña las cortinas moradas sin llegar a tocarla, de si ha pasado otro día en blanco... o en gris... o quién sabe cómo... vagando a la deriva detrás de un corazón que se le escurre entre los dedos... y un sentimiento de soledad tan profundo y desesperado que ya sólo piensa en estar ahí sentada... mirando la pantalla de su ordenador... mimetizada con el sofá, como un pliegue más... esperando... desesperada... sin esperanza...

Suena: KT Tunstall - Heal Over
Veo: las cosas con la distancia de no ser vividas
Toco: un pasado similar... apenas un roce que m,e hace empatizar
Huele: a ojos tristes
Sabe: a la tranquilidad de mirarte y saber que tú ya no te vas a ninguna parte
Estado: queriéndote yo, queriéndome tú... buscando el modo de echar un cable...

lunes, 19 de enero de 2009

Lluvia

Vivo cada día con la semi-inconsciencia de ser inmortal... con un pensamiento de muerte tan lejano a mi realidad, tal vez por temor, que actúo como si aún tuviera por delante toda la eternidad... dejando siempre para mañana la resolución de las mierdas que empobrecen mi vida... de los sabores agrios que yo introduzco en mi boca y paladeo...
Y juro que me hago firmes propósitos de enmienda casi todos los días... pero no sé qué tipo de pereza mental me retiene para no ponerlos en práctica jamás... a veces creo que estoy demasiado ocupada pre-ocupándome, tan entretenida en los ires y venires de mi cabeza y mis días que no me doy tregua ni oportunidad... pero, en el fondo de mis entrañas, intuyo que la causa primera de mi estupidez emocional, es la completa incapacidad para comprender, DE VERDAD, que la vida son dos días y uno llueve... y hoy llueve de nuevo en Madrid...

Veo: pantalones ceñidos
Toco: pañuelos rojos
Sabe: a dieta y té rojo
Huele: a abrazos de 1.90
Estado: hinchada

lunes, 10 de noviembre de 2008

Limones II

No puedo dejar de pensar en ella... en cómo cada vez es más pequeña y su carácter siempre agrio se dulcifica con el miedo, cada día que pasa, con la conciencia de saber que cada segundo que pasa es un segundo menos entre nosotros, está un segundo más cerca del final... y sus ojos temblorosos, esos con los que apenas ve ya, reflejan la tristeza absoluta que ya residía en ellos pero que ahora campa con absoluta libertad por todo su cuerpo... porque sabe que se va y no sabe qué hacer ni qué pensar para no sentir tanto miedo, tanta pena...
Y es más cariñosa y amable... y busca más nuestra compañía... y sueña cada día, cada noche, con que mi hermana y yo volvamos a casa para estar con nosotras más tiempo, porque no sabe cuántas veces más podrá vernos y regañarnos, que es su modo de decirnos te quiero...


Y no sé cuándo le dan los resultados de las pruebas... ni siquiera sé si me los contarán... de hecho ya me han ocultado la verdad, que viajó de incógnito hasta mis oídos... lo que sé es que, por muchos 86 años que tenga, siempre será mi segunda madre y no habrá vida suficiente para olvidar que fue ella quién me enseñó a leer, a escribir y a cantar... a jugar y a coser... a crecer haciendo frente a sus ataques (extrañas muestras de amor) y a saber que, siempre que lo necesitase, su mano estaría ahí sujetando la mía incondicionalmente...
Lo único que sé es que, ese día que no quiero pensar, me habré quedado un poco más sola en este mundo egoísta que sigue dando vueltas y tomando decisiones sin consultarnos...


Suena: la primera canción que me enseñó
Toco: su cuerpecito menguado
Sabe: a la ausencia de su tortilla de patatas
Huele: a sus rosquillas, jazmín y hierbabuena
Veo: las largas tardes de verano en su casa del pueblo
Estado: de vuelta a Madrid.
Y no me dice mama... pa eso tiene a su mare, no hay cosa que más me duela, que cada vez que me llame, sólo me diga Manuela...

miércoles, 22 de octubre de 2008

¿Hace falta que te diga?

Que quiero dormir contigo todas las noches, todas las siestas, que me calientes bajo el edredón y balbucees en sueños... y también despierto... quiero motar en bici contigo y frustrarme de tu mano porque no sé patinar... quiero que vayamos a la nieve y correr desnudos por la playa... quiero que me lleves a Bolonia... quiero enfadarme y no hacerte caso aunque en el fondo recuerde todo lo que me digas... y que me hagas esas muecas tan graciosas mientras me hablas... quiero tus abrazos cuando estoy triste... quiero que cocines para mi y yo bailar para ti... quiero que nos emborrachemos, a veces con tus amigos, a veces con los míos, los dos solos... quiero que seas sólo mio y compartirte con todo el universo... quiero que me hagas el amor en cada rincón de tu casa, de la mía, de cada sitio que pisemos... quiero que me desnudes... que me mires... quiero que me eches de menos cuando no estoy y echarte de menos cuando cierre los ojos y no estés a mi lado... quiero ser romántica contigo sin que me avergüence que tú no lo seas... quiero que nos bebamos mil botellas de vino celebrando los mil primeros besos que hemos tenido... quiero escuchar la música que pones a todo volumen cuando llegamos a tu casa y decirte una vez más ¿qué es eso que no lo conozco?... quiero que estés orgulloso de mi... quiero que me quieras... quiero quererte... quiero dejarlo todo, que nos olvidemos de nuestras vidas y nos vayamos a recorrer el mundo... donde nadie nos pueda atrapar...

Suena: Ferreiro, claro
Veo: tu ropa, tu casa...
Huele: a ti...
Toco: mi boca... me estoy volviendo loca...
Sabe: a lluvia en tu barrio
Estado: profundo dolor decabeza... Elsker Dig

viernes, 17 de octubre de 2008

El espejo habitado

Hay un monstruo habitando dentro del espejo, acechando, esperando el momento en que, olvidadiza y confiada, me asome para poder atraparme. Le gusta jugar al ratón y al gato, para que nunca pueda saber si lo encontraré al mirar dentro... le gusta devorarme poco a poco, empezando por la punta de los dedos de las manos y terminando por las uñas de los pies... mordisqueándome cada vez con minuciosidad de cirujano, taladrándome con las mentiras que me susurra mientras retuerce mi pobrecito cuerpo...
Cuando me miro, a veces encuentro la voracidad de su rostro pálido ávido de mi cuerpo, dispuesto siempre a saltar sobre mi... cubriéndome con su piel gelatinosa, pegajosa, de la que no sé desprenderme en todo el día. A veces lo hago retroceder arredrado, pero demasiadas otras se apodera hasta de mi aliento, haciéndome sentir cuarteada, obligándome a volverme en cada esquina, por si se oculta apostado entre las sombras a punto de saltar sobre mi para despedazarme...
Esta mañana he ido de puntillas hasta el baño, he asomado la cabeza por la puerta temblorosa... sus horribles zarpas me han atrapado...
Cuando he salido del baño, mi reflejo ya no iba conmigo... se ha quedado atrapado en el espejo, luchando por sobrevivir... mientras cerraba la puerta he visto algunos cabellos arrancados caer sobre el suelo... he sentido pena de mi misma encerrada en ese espejo... he apagado la luz y he sabido que he perdido... el monstruo ha ganado hoy la partida... ¡merd!


Suena: Big Blonde and Beautiful - Queen Latifah
Veo: irritaciones
Toco: la susceptibilidad
Huele: a antibióticos
Sabe: a 7 palmadas sobre mi cuerpo
Estado: yo también

jueves, 9 de octubre de 2008

Piedritas en la ventana

Hace mucho tiempo, quizás porque aprendí a leer con tres años, que vivo sumergida en un mundo de palabras... las estiro, las retuerzo, las exprimo y me las bebo... como si fueran la esencia primera de mi vida... las cadenas de ADN que conforman mis entrañas, mis más oscuros secretos...
Y, en medio de miles de espirales de letras negras, alborotándolas, acariciándolas, temo que sean las únicas que irrumpan en mis días... que no lo sean... y las miro desde lejos... y programan mi cerebro como si estuviera anegado en medio de un desordenado mundo de unos y ceros... pero que no siguen la lógica de una mente organizada... que flotan en el obsesivo marasmo de mi imaginación...
Mis palabras me encadenan, las creo a pies juntillas, y me ciegan... me ensordecen y no me dejan oír los golpes de tus piedritas contra mi ventana...
***
De vez en cuando la alegría
tira piedritas contra mi ventana
quiere avisarme que está ahí esperando
pero me siento calmo
casi diría ecuánime
voy a guardar la angustia en un escondite
y luego a tenderme la cara al techo
que es una posición gallarda y cómoda
para filtrar noticias y creerlas
quién sabe dónde quedan mis próximas huellas
ni cuándo mi historia va a ser computada
quien sabe qué consejos voy a inventar aún
y qué atajo hallaré para no seguirlos
está bien no jugaré al desahucio
no tatuaré el recuerdo con olvidos
mucho queda por decir y callar
y también quedan uvas para llenar la boca
está bien me doy por persuadido
que la alegría no tire más piedritas
abriré la ventana.
Mario Benedetti

Suena: Felicidad
Veo: las fotos de Estambul
Toco: tus manos
Sabe: a tus besos
Huele: a Nivea
Estado: ILD - Su turno